Segundo libro del yo : averiguaciones y reincidencias /
Fernández Figueroa, Juan
Segundo libro del yo : averiguaciones y reincidencias / Juan Fernández Figueroa. - 160 páginas. ; 18 cm. - Coleccion Creacion Literaria 8 .
Juan Fernández Figueroa, que no pertenece a los ciudadanos y aldeanos populares ---aunque repita a cada rato: Yo soy de pueblo, y haya publicado con el tÃtulo de Mi pueblo un pequeño libro admirable---, es uno de los pocos «santos» intelectuales del proceso histórico, económico y polÃtico de España. Lo es por su amor al prójimo, que lo aproxima siempre a los más desamparados, a los reiterados ---esperemos que no eternos--- perdedores. Lo es por la santa tenacidad de su conducta, porque el monólogo de su yo se hace diálogo con el hombre que siempre lo acompaña y que le enseñó, como a Machado, el «secreto de la filantropÃa». En resumidas cuentas, Juan Fernández Figueroa es más que un escritor, porque cumple, con su vida, las palabras que su pluma escribe. Por eso, aunque él dude del valor propio (poético) de sus dichos, está seguro de sus hechos, y puede afirmar, sin jactancia: «no sé si soy el que imagino ser, pero sà el que debo ser». Conozco pocos hombres que tengan derecho a decir lo mismo.
Fragmento del Prólogo de Guido Castillo
8474901030
Literatura Cristiana--Ensayos
Literatura Espiritual--Textos
Literatura Española--Ensayos
Ensayos Españoles
808
Segundo libro del yo : averiguaciones y reincidencias / Juan Fernández Figueroa. - 160 páginas. ; 18 cm. - Coleccion Creacion Literaria 8 .
Juan Fernández Figueroa, que no pertenece a los ciudadanos y aldeanos populares ---aunque repita a cada rato: Yo soy de pueblo, y haya publicado con el tÃtulo de Mi pueblo un pequeño libro admirable---, es uno de los pocos «santos» intelectuales del proceso histórico, económico y polÃtico de España. Lo es por su amor al prójimo, que lo aproxima siempre a los más desamparados, a los reiterados ---esperemos que no eternos--- perdedores. Lo es por la santa tenacidad de su conducta, porque el monólogo de su yo se hace diálogo con el hombre que siempre lo acompaña y que le enseñó, como a Machado, el «secreto de la filantropÃa». En resumidas cuentas, Juan Fernández Figueroa es más que un escritor, porque cumple, con su vida, las palabras que su pluma escribe. Por eso, aunque él dude del valor propio (poético) de sus dichos, está seguro de sus hechos, y puede afirmar, sin jactancia: «no sé si soy el que imagino ser, pero sà el que debo ser». Conozco pocos hombres que tengan derecho a decir lo mismo.
Fragmento del Prólogo de Guido Castillo
8474901030
Literatura Cristiana--Ensayos
Literatura Espiritual--Textos
Literatura Española--Ensayos
Ensayos Españoles
808