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Una teología arrodillada e indignada. Al servicio de la fe y la justicia F. Javier Vitoria Cormenzana; prólogo de Gustavo Gutiérrez; epílogo Nicolás Castellanos Franco

Por: Colaborador(es): Idioma: Español Series Colección Presencia Teológica ; No.203Editor: Santander Sal Terrae 2013Descripción: 318 páginas 21 cmTipo de contenido:
Tipo de medio:
Tipo de soporte:
ISBN:
  • 9788429320787
Tema(s): Clasificación CDD:
  • 230 C673 No.203 22 C673 No.203
Contenidos:
Prólogo.-- Experiencia de la injusticia y teología.-- El Dios liberador de los oprimidos y protector de los pobres.-- Buscad primero el reino de Dios y su justicia (Mt 6,33).-- Cristo, justicia de Dios (1 Cor 1,30).-- La iglesia, sacramento de fraternidad universal.-- Un cristiano al servicio de la fe y la justicia.-- Conclusión epistolar: Los testigos de la injusticia y cristianisme i justícia.-- Epílogo.-- Notas
Revisión: La justicia es un tema teológico para la fe cristiana. «Justicia» es uno de los nombres de Yahvé (Jr 23,6) y Jesucristo es para los cristianos «Justicia de Dios» (1 Cor 1,30). Sin embargo, el cristianismo vivido ha dejado de lado o llegado demasiado tarde a la cuestión de la justicia. En continuidad con el trabajo de reflexión realizado durante más de treinta años por el Centre d?Estudis «Cristianisme i Justícia» de los jesuitas de Cataluña para hacer visible el vínculo indisoluble entre la fe cristiana y la lucha por la justicia, este libro pretende sistematizar y sintetizar ese trabajo coral de reflexión para avanzar hacia un mundo más humano y más justo y una Iglesia más al servicio de los pobres. Para ello analiza con rigor, denuncia desde el compromiso y propone alternativas, con el fin de contribuir a la transformación de aquellas realidades generadoras de injusticias en nuestro mundo. De lo que se trata, en definitiva, es de mostrar cómo debería configurar la Iglesia su vocación de sacramento de fraternidad universal en un mundo injusto y ofrecer una serie de reflexiones sobre una espiritualidad capaz de configurar un cristianismo de rostro mesiánico y liberador en el siglo XXI. El libro es el resultado modesto, pero convencido, de un teologar indignado «por los llantos inaudibles de los que nada esperan ya de nadie...» (J. Gil de Biedma) y arrodillado ante la presencia en esos despojos del «peso inmenso de la gloria eterna» de Dios (cf. 2 Cor 4,16).
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Tipo de ítem Biblioteca actual Signatura topográfica Copia número Estado Código de barras
Libro Libro Seminario Conciliar General 230 C673 No.203 (Navegar estantería(Abre debajo)) Ej.1 Disponible 21660

Prólogo.-- Experiencia de la injusticia y teología.-- El Dios liberador de los oprimidos y protector de los pobres.-- Buscad primero el reino de Dios y su justicia (Mt 6,33).-- Cristo, justicia de Dios (1 Cor 1,30).-- La iglesia, sacramento de fraternidad universal.-- Un cristiano al servicio de la fe y la justicia.-- Conclusión epistolar: Los testigos de la injusticia y cristianisme i justícia.-- Epílogo.-- Notas

La justicia es un tema teológico para la fe cristiana. «Justicia» es uno de los nombres de Yahvé (Jr 23,6) y Jesucristo es para los cristianos «Justicia de Dios» (1 Cor 1,30). Sin embargo, el cristianismo vivido ha dejado de lado o llegado demasiado tarde a la cuestión de la justicia.

En continuidad con el trabajo de reflexión realizado durante más de treinta años por el Centre d?Estudis «Cristianisme i Justícia» de los jesuitas de Cataluña para hacer visible el vínculo indisoluble entre la fe cristiana y la lucha por la justicia, este libro pretende sistematizar y sintetizar ese trabajo coral de reflexión para avanzar hacia un mundo más humano y más justo y una Iglesia más al servicio de los pobres. Para ello analiza con rigor, denuncia desde el compromiso y propone alternativas, con el fin de contribuir a la transformación de aquellas realidades generadoras de injusticias en nuestro mundo. De lo que se trata, en definitiva, es de mostrar cómo debería configurar la Iglesia su vocación de sacramento de fraternidad universal en un mundo injusto y ofrecer una serie de reflexiones sobre una espiritualidad capaz de configurar un cristianismo de rostro mesiánico y liberador en el siglo XXI.

El libro es el resultado modesto, pero convencido, de un teologar indignado «por los llantos inaudibles de los que nada esperan ya de nadie...» (J. Gil de Biedma) y arrodillado ante la presencia en esos despojos del «peso inmenso de la gloria eterna» de Dios (cf. 2 Cor 4,16).

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