Imagen de Google Jackets
Imagen de Coce
Imagen de OpenLibrary

El rostro interior / Oliver Clément ; traducción Juan Carlos G. Jarama

Por: Colaborador(es): Idioma: Español Lenguaje original: Francés Series Colección EspiritualidadEditor: Madrid : Narcea, 2017Descripción: 185 páginas. ; 21 cmTipo de contenido:
Tipo de medio:
Tipo de soporte:
ISBN:
  • 9788427724785
Títulos uniformes:
  • Le visage interieur Español (Jarama)
Tema(s): Clasificación CDD:
  • 248
Contenidos parciales:
El rostro y el icono. -- Silencio y palabra de Dios. -- San Serafín de Savov, profeta y testigo de la luz. -- Literatura y fe. Aproximaciones. -- Dostoievski, testigo.
Resumen: La revelación bíblica, al afirmar que Dios se ha hecho rostro y que el hombre es imagen de Dios, ha privilegiado el rostro humano. Sin embargo, hoy, la 'muerte de Dios' amenaza esa faz humana despreciada por los totalitarismos y el anonimato de las grandes ciudades. Incluso el arte contemporáneo parece olvidarse de su representación. De ahí la urgencia de una reflexión sobre el rostro que se abre a la eternidad, a lo inagotable, y que nos conducirá al “rostro de los rostros”, el de Dios hecho hombre, para permitirnos descifrar en él la faz humana y el icono del hombre deificado. Además, todo rostro, por desgastado o destruido que esté, a poco que nosotros lo veamos con la mirada del corazón, se nos revela lejos de la repetición, único e inimitable.
Valoración
    Valoración media: 0.0 (0 votos)
Existencias
Tipo de ítem Biblioteca actual Signatura topográfica Copia número Estado Código de barras
Libro Libro Seminario Conciliar General 248 C376 RI (Navegar estantería(Abre debajo)) Ej.1 Disponible 91007709

El rostro y el icono. -- Silencio y palabra de Dios. -- San Serafín de Savov, profeta y testigo de la luz. -- Literatura y fe. Aproximaciones. -- Dostoievski, testigo.

La revelación bíblica, al afirmar que Dios se ha hecho rostro y que el hombre es imagen de Dios, ha privilegiado el rostro humano. Sin embargo, hoy, la 'muerte de Dios' amenaza esa faz humana despreciada por los totalitarismos y el anonimato de las grandes ciudades. Incluso el arte contemporáneo parece olvidarse de su representación. De ahí la urgencia de una reflexión sobre el rostro que se abre a la eternidad, a lo inagotable, y que nos conducirá al “rostro de los rostros”, el de Dios hecho hombre, para permitirnos descifrar en él la faz humana y el icono del hombre deificado. Además, todo rostro, por desgastado o destruido que esté, a poco que nosotros lo veamos con la mirada del corazón, se nos revela lejos de la repetición, único e inimitable.

No hay comentarios en este titulo.

para colocar un comentario.